
La moda de los deportivos ostentosos comienza a perder terreno, con la aparición de coches silenciosos y comprometidos con el medio ambiente
La gama del novedoso Clase E se enriquece con una versión racing, obra de la subcompañia de Mercedes AMG. El modelo cuenta con un propulsor de gasolina de ocho cilindros y una potencia de 525 hp, un nuevo cambio automático de siete velocidades y una suspensión inteligente AMG Ride Control.
El motor AMG V8 de 6.3 genera una potencia de 525 hp, un 11% más que el anterior 63 AMG. Tiene un torque de 630 Nm y tiene una nueva caja de cambio automático AMG Speedshift MCT de 7 velocidades, que tiene un convertidor de par convencional y de un embrague compacto para los arranques.
Fuente Topspeed